Mar-a-Lago, Estados Unidos —En conferencia de prensa convocada para informar cómo se ejecutó la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro, el presidente estadounidense Donald Trump lanzó una dura advertencia al presidente colombiano Gustavo Petro.
Durante la rueda de prensa, Trump estuvo acompañado por el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, y por el secretario de Estado Marco Rubio, quienes ofrecieron una descripción general de cómo se ejecutó la operación. Ambos destacaron la coordinación entre unidades militares y agencias federales, así como la planificación previa que permitió ejecutar la captura en un tiempo limitado y sin revelar aspectos sensibles del procedimiento ni información clasificada, en línea con los protocolos de seguridad vigentes.
Tras el anuncio, en la ronda de preguntas, un periodista consultó a Trump por una advertencia que el exmandatario ya había hecho semanas atrás al presidente colombiano Gustavo Petro, y por la respuesta que Petro dio el día de hoy, al señalar que no le preocupaban esas declaraciones. En su respuesta, Trump no introdujo un mensaje nuevo, sino que se reafirmó y repitió de forma explícita su advertencia previa, al señalar —“HE'S GOTTA WATCH HIS ASS” (expresión en inglés que significa literalmente “tiene que cuidar su trasero”; en uso coloquial equivale a “tiene que cuidarse” o “debe estar en guardia”)—, frase que fue interpretada por los propios medios como un mensaje personal y político..
Trump vinculó su comentario a acusaciones relacionadas con el narcotráfico y el envío de cocaína hacia Estados Unidos, señalando que, a su juicio, esas dinámicas justificaban una advertencia directa al mandatario colombiano. En su intervención, insistió en que Colombia volvió a ocupar un lugar central en el flujo de cocaína hacia territorio estadounidense, una afirmación que ha reiterado en distintas ocasiones durante los últimos meses y que ha servido como eje de su presión política sobre el Gobierno de Petro. La frase fue pronunciada sin matices diplomáticos y quedó consignada de forma literal en el registro audiovisual completo de la conferencia.
En Colombia, el señalamiento se produjo en un momento de alta sensibilidad diplomática, marcado por debates sobre la política antidrogas, la cooperación regional y la relación bilateral con Estados Unidos. El pronunciamiento de Trump reactivó tensiones internas sobre la estrategia del Gobierno frente al narcotráfico y abrió interrogantes sobre el impacto que este nuevo episodio pueda tener en la cooperación militar y judicial entre ambos países. Hasta el cierre de esta edición, el Gobierno colombiano no había emitido una reacción oficial a las declaraciones de Trump ni a la advertencia dirigida a Petro.
Como antecedente, durante los últimos meses, Trump ha sostenido una línea crítica constante contra el Gobierno de Petro, al que responsabiliza políticamente por el aumento de la producción de cocaína y por lo que considera un debilitamiento de la cooperación antidrogas con Washington. En ese marco, la administración Trump ya había avanzado meses atrás en la descertificación de Colombia como país cooperante en la lucha antidrogas, una medida que profundizó la tensión diplomática y reforzó el discurso de presión sobre el Gobierno colombiano.
En ese mismo contexto de confrontación política, Estados Unidos incluyó al presidente colombiano Gustavo Petro, a miembros de su núcleo familiar y al ministro Armando Benedetti en la denominada “Lista Clinton” —nombre con el que se conoce a la Specially Designated Nationals and Blocked Persons List (SDN List)—, una medida de máxima gravedad en el ámbito diplomático y financiero que profundizó la tensión entre Washington y Bogotá. La inclusión en esta lista implica restricciones severas para realizar transacciones financieras con entidades estadounidenses y el eventual bloqueo de activos bajo jurisdicción de ese país, lo que elevó el impacto político del anuncio más allá del plano discursivo.
Analistas internacionales señalan que el anuncio sobre la captura de Maduro, combinado con la advertencia directa a Petro, refuerza la estrategia discursiva de Trump de proyectar una postura de fuerza en política exterior, especialmente frente a gobiernos latinoamericanos que, según su narrativa, han fallado en el control del narcotráfico. A su vez, advierten que el tono empleado puede tensionar relaciones diplomáticas clave en la región.
La combinación de un anuncio de alto impacto geopolítico y una advertencia personal con lenguaje explícito convirtió la conferencia en un punto de inflexión informativo. Más allá del contenido de la frase, el registro en video y el contexto en que fue pronunciada fijan un precedente sobre el nivel del discurso y sus posibles repercusiones en la relación entre Estados Unidos, Colombia y Venezuela.
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