Barranquilla — El Ecoparque Ciénaga de Mallorquín recibió el Premio Nacional de Arquitectura y Urbanismo 2026 durante la XXX Bienal Colombiana de Arquitectura y Urbanismo, realizada en Cartagena. El proyecto, desarrollado por DEB Architecture y El Equipo Mazzanti, también obtuvo el reconocimiento en Diseño Urbano y Paisajismo.
El reconocimiento fue entregado el 2 de octubre, en el marco de la XXX Bienal Colombiana de Arquitectura y Urbanismo. La distinción corresponde al proyecto construido en el borde entre Barranquilla y la Ciénaga de Mallorquín, donde la propuesta arquitectónica organiza recorridos y espacios para acercar a los ciudadanos al ecosistema.
La intervención fue desarrollada por DEB Architecture y El Equipo Mazzanti. Su diseño utiliza senderos y pasarelas para establecer una relación entre la ciudad y la ciénaga. Parte de los recorridos se plantea de manera elevada para mantener los flujos hidrológicos y proteger el hábitat del ecosistema.
La primera fase del Ecoparque fue entregada en 2023. El proyecto continuó con nuevas áreas de recorrido y contacto con el entorno natural. En mayo de 2025 se habilitó el Sendero Estuario, un trayecto de 2,5 kilómetros entre manglares y espejos de agua.
Con esa ampliación, el Ecoparque pasó a contar con más de siete kilómetros de senderos. El espacio permite recorridos a pie, observación de aves y actividades deportivas sin motor. Estos usos forman parte de la propuesta para integrar el paisaje y el espacio público con la conservación del ecosistema.
El proyecto también fue reconocido en la categoría de Diseño Urbano y Paisajismo durante la Bienal. Antes de obtener el premio nacional, había sido seleccionado entre los finalistas de esa categoría por la Sociedad Colombiana de Arquitectos.
Arquitectura y recuperación ambiental
La propuesta del Ecoparque incorpora la arquitectura como parte de la relación con el entorno natural. Los senderos permiten recorrer el área sin plantear el acceso ciudadano como una separación del ecosistema. La intervención busca ordenar el encuentro entre la ciudad, el agua, la vegetación y los recorridos de los visitantes.
La propuesta parte de una condición particular del territorio: la ciénaga no aparece únicamente como paisaje de fondo, sino como un sistema que condiciona la manera de construir los recorridos. La arquitectura se adapta al agua y a la vegetación para permitir el tránsito de visitantes sin perder de vista las características del ecosistema.
Los recorridos también cumplen una función de acercamiento ciudadano. Las pasarelas permiten observar manglares, espejos de agua y aves, mientras los espacios abiertos incorporan actividades recreativas al contacto con el entorno. El diseño, de acuerdo con la descripción del proyecto, busca que esa presencia humana conviva con la conservación del lugar.
La ampliación del Ecoparque ha sumado nuevos puntos de acceso y recorridos al proyecto inicial. El Sendero Estuario incorporó un trayecto de 2,5 kilómetros y permitió extender la experiencia hacia áreas de manglar y cuerpos de agua. La intervención mantiene así una escala de recorrido que conecta diferentes ambientes de la ciénaga.
El proyecto se desarrolla en un territorio relacionado directamente con sectores de Barranquilla como La Playa y Las Flores. La recuperación ambiental y el uso ciudadano hacen parte de la transformación planteada alrededor de la Ciénaga de Mallorquín.
El alcalde Alejandro Char destacó el premio y señaló que el Ecoparque hace parte de la transformación de la relación de Barranquilla con este ecosistema. En su publicación sobre el reconocimiento mencionó entre los usos del espacio el aviturismo, el senderismo, la contemplación y los deportes náuticos.
El reconocimiento nacional llega después de la apertura de las primeras fases del proyecto. La primera fase abrió el espacio al público en 2023 y las ampliaciones posteriores agregaron nuevos recorridos. El premio de 2026 llega, entonces, sobre un proyecto que ya tiene presencia física y usos definidos dentro de la ciudad.
Mallorquín suma reconocimientos
El Premio Nacional de Arquitectura y Urbanismo 2026 se suma a otros reconocimientos obtenidos por el proyecto. En 2025, el Ecoparque recibió el AIA Honor Award for Urban Design y el AIA Sustainable Future Award for Urban Design, otorgados por el Instituto Americano de Arquitectos.
La distinción de la Bienal incorpora ahora el proyecto al grupo de obras reconocidas por la Sociedad Colombiana de Arquitectos en el ámbito nacional. En el caso de Mallorquín, el reconocimiento está ligado a una intervención que combina arquitectura, urbanismo, paisaje y recuperación ambiental.
Para Barranquilla, el Ecoparque representa un nuevo espacio de relación con la Ciénaga de Mallorquín. Sus senderos, recorridos y actividades permiten el acceso ciudadano a un ecosistema que forma parte del territorio de la ciudad.
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