Barranquilla - La Corporación Autónoma Regional del Atlántico (C.R.A.), en alianza con la Arquidiócesis de Barranquilla, lanzó la campaña “Semana Santa en paz con la naturaleza” para reducir prácticas que afectan la biodiversidad durante esta temporada en el departamento.
Durante esta temporada religiosa se incrementa de forma notable el uso de la palma de cera en celebraciones litúrgicas, especialmente en el Domingo de Ramos, así como el consumo de fauna silvestre. Estas prácticas generan presión directa sobre los ecosistemas, deterioran hábitats estratégicos y contribuyen a la disminución de especies clave en distintas zonas del Atlántico.
Desde la autoridad ambiental se explicó que el objetivo central de la estrategia es intervenir sobre hábitos culturales mediante procesos de educación y sensibilización, incentivando alternativas sostenibles. En ese sentido, se promueve el uso de plántulas como reemplazo simbólico de la palma, con el propósito de que posteriormente sean sembradas y aporten a procesos de restauración ecológica en el territorio.
“Invitamos a los atlanticenses a que vivan una Semana Santa en paz con la naturaleza y con plena conciencia ambiental. El mensaje es claro: sembremos vida, protejamos nuestra biodiversidad y asumamos un compromiso real con el cuidado de la casa común”, afirmó Jesús León Insignares, director general de la C.R.A.
La entidad advirtió que la extracción de palma de cera no solo implica la pérdida de cobertura vegetal, sino que impacta directamente el equilibrio ecológico. Esta planta es fundamental para la supervivencia de especies como el loro orejiamarillo, cuya dependencia del recurso lo convierte en una especie vulnerable frente a estas prácticas reiteradas.
Impacto ambiental y prácticas en Semana Santa
El deterioro del hábitat asociado a la palma de cera tiene efectos acumulativos que afectan la reproducción y alimentación de diversas especies, generando alteraciones en los ciclos naturales. Este fenómeno, según la autoridad ambiental, puede derivar en impactos a mediano y largo plazo sobre la biodiversidad regional.
El enfoque de la campaña también aborda el aumento en la captura, comercialización y consumo de especies silvestres durante la Semana Mayor. Entre las más afectadas se encuentran la iguana (Iguana iguana) y la hicotea (Trachemys callirostris), cuya demanda crece en esta época, impulsando prácticas ilegales que ponen en riesgo su supervivencia.
Estas acciones no solo representan una vulneración a la normativa ambiental vigente, sino que comprometen la estabilidad de los ecosistemas, alterando cadenas tróficas y reduciendo la capacidad de recuperación natural de la fauna en el Atlántico.
Las actividades de la campaña iniciaron el pasado 22 de marzo con jornadas de sensibilización desarrolladas en ocho parroquias del departamento, como parte de una estrategia conjunta con la Iglesia Católica para amplificar el mensaje en espacios de alta concentración de fieles.
Durante estas jornadas, se incluyeron mensajes ambientales al cierre de las eucaristías, integrando el componente de conservación dentro del contexto espiritual de la Semana Santa. Esta articulación permitió conectar la reflexión religiosa con la responsabilidad ambiental y reforzar el alcance del mensaje.
Posteriormente, funcionarios de la C.R.A. realizaron la entrega de separadores informativos y semillas a los asistentes, con el objetivo de promover acciones concretas desde los hogares. La siembra de estas plántulas se plantea como un acto simbólico y práctico de conservación ambiental.
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El desarrollo de la estrategia responde a la necesidad de intervenir en prácticas culturales arraigadas, buscando una transformación progresiva basada en la educación ambiental. Este enfoque pretende generar cambios sostenibles en el comportamiento ciudadano más allá de la temporada religiosa.
En paralelo, la participación de la Iglesia se consolida como un canal clave para la difusión del mensaje, aprovechando la capacidad de convocatoria de las parroquias y el rol de los líderes religiosos en la orientación de las comunidades hacia prácticas más responsables.
Se prevé que, a lo largo de la Semana Santa, la campaña continúe extendiéndose a otros sectores del departamento, reforzando el llamado a la protección de la biodiversidad y reduciendo el impacto ambiental asociado a las celebraciones. La iniciativa permanecerá activa durante toda la temporada con el propósito de consolidar una cultura de respeto por el entorno natural y fortalecer la conservación de especies y ecosistemas estratégicos.
Finalmente, desde la C.R.A. se reiteró que este tipo de acciones buscan no solo responder a una coyuntura estacional, sino avanzar hacia una transformación estructural en la relación entre las comunidades y el medio ambiente, promoviendo prácticas sostenibles que perduren en el tiempo y contribuyan al equilibrio ecológico del departamento.









