Francesca Martínez de Uninorte gana premio por su trabajo en ciencia y tecnología

Francesca Martínez de Uninorte gana premio por su trabajo en ciencia y tecnología
Miércoles, Octubre 7, 2026 - 09:30

Francesca Martínez de Uninorte gana premio por su trabajo en ciencia y tecnología

Con 20 años, la barranquillera ha convertido los hackatones y la investigación en espacios para crear soluciones e impactar vidas. Su trayectoria incluye proyectos de inteligencia artificial, NASA Space Apps y Girls in Quantum.

Barranquilla — Francesca Emilsen Martínez Acuña, estudiante de Ingeniería Electrónica de la Universidad del Norte, recibió el Premio Joven Líder Protagonista del Cambio, en la categoría Ciencia y Tecnología, por una trayectoria dedicada a acercar la ciencia y la tecnología a otros jóvenes y convertir esos espacios en oportunidades de aprendizaje e impacto social.

La distinción fue entregada en la Asamblea del Atlántico. El reconocimiento cuenta con el apoyo de la Gobernación y el aval de docentes universitarios, diputados y miembros de la Plataforma de Juventudes. Para Francesca, de 20 años, el premio reúne un recorrido que comenzó a tomar forma en 2023, cuando estudiaba en el Instituto Experimental del Atlántico y obtuvo una beca para pasar tres meses en Alemania, donde conoció su cultura y su sistema educativo.

Su acercamiento a los hackatones comenzó en 2024, cuando cursaba primer semestre de Ingeniería Electrónica y participó en uno de inteligencia artificial en la Universidad del Norte. Llegó asustada porque, según recuerda, algunos de los participantes ya trabajaban en empresas. Aun así, terminó en segundo lugar junto con estudiantes de Ingeniería de Sistemas, con un chatbot pensado para personas dentro del trastorno del espectro autista.

Un año después volvió a ocupar el segundo puesto. Esta vez presentó una adaptación de un modelo de inteligencia artificial conversacional dedicado a la enseñanza, con tres niveles —primaria, secundaria y universidad—, capaz de desarrollar una clase sobre cualquier tema y generar un video. La experiencia hizo que empezara a ver estos encuentros no solo como competencias, sino como lugares donde podía desarrollar sus capacidades y trabajar con la ciencia y la tecnología que siempre le habían interesado.

De participar en hackatones a crear espacios para otros jóvenes

Hacia su tercer semestre, Francesca comenzó a organizar hackatones junto con otros jóvenes de Barranquilla. La primera apuesta fue Scrapyard, realizado en marzo de 2025 en la Universidad del Norte. El encuentro reunió a cerca de 100 jóvenes y fue concebido como el primer hackatón exclusivo para bachilleres de la región. Antes de realizarlo, el equipo se reunió con el decano de Ingenierías y con el vicerrector académico para presentar la iniciativa.

La organización encontró inicialmente negativas en la ciudad, pero la Universidad del Norte aceptó recibir el encuentro. “Tuvimos una idea que al principio en la ciudad nos dijeron que no: hacer el primer hackatón exclusivo para bachilleres de la región. El único lugar que nos dijo que sí fue la Universidad del Norte”, relató Francesca. Después de esa primera experiencia, el grupo identificó que el proyecto podía trascender la idea inicial de un encuentro entre amigos.

En septiembre de 2025 llegó otro hackatón, esta vez de 48 horas continuas en la Corporación Universitaria Reformada, donde los participantes se quedaron a dormir. Los dos encuentros se realizaron de la mano de Hack Club, organización sin ánimo de lucro con sede en Estados Unidos que promueve que adolescentes aprendan programación mediante la construcción de sus propios proyectos.

A comienzos de 2026, el trabajo alcanzó una dimensión internacional con Macondo, un programa global de Hack Club dirigido a adolescentes de 13 a 18 años que desarrollan proyectos de software o hardware. Cerca de 8.000 jóvenes de distintos países se registraron y unos 75 adolescentes de todo el mundo participaron en el hackatón presencial de tres días que cerró el programa en Bogotá.

La misma trayectoria aparece en su relación con el NASA Space Apps Challenge. En 2024, su proyecto fue uno de los ganadores de la etapa local: un dispositivo con giroscopios y sensores que mide variables como la temperatura y la humedad del terreno y se conecta con una aplicación que, mediante programación y aprendizaje automático, ayuda a los agricultores a predecir el mejor momento para regar o sembrar. En 2025 fue jurado y este año es organizadora de la edición local, programada para el 14 y 15 de noviembre en la Universidad de la Costa.

Ciencia, tecnología y educación como herramientas de impacto

Francesca también es embajadora de Girls in Quantum, organización que busca acercar las ciencias y la computación cuánticas a niñas de todo el mundo y que cuenta con 20.000 niñas registradas en su red. En 2025, la organización estuvo presente en la ceremonia de apertura del Año Internacional de la Ciencia y la Tecnología Cuánticas, realizada en la sede de la Unesco en París.

Su recorrido está ligado además a su experiencia como mujer autista. Francesca explica que ha enfrentado dificultades porque la sociedad no siempre está adaptada para personas como ella, pero reconoce el acompañamiento de sus terapeutas, su familia, sus amigos y la universidad. En la Universidad del Norte también identifica al CAE como uno de los espacios que le ha ayudado con organización, adaptación e inclusión, además del acompañamiento de profesores y de la entonces coordinadora María Aragón.

Actualmente integra un grupo de investigación en física aplicada y espera formular proyectos ante Minciencias. Su apuesta de largo plazo está relacionada con la educación, que considera una herramienta para ampliar el acceso a la ciencia y la tecnología. Su meta también apunta lejos: quiere llegar a ser ministra de Educación de Colombia.

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