Barranquilla — El gobernador Eduardo Verano solicita al presidente de la República, Abelardo de la Espriella, que aproveche la visita de Marco Rubio para impulsar ante Estados Unidos la propuesta de reabrir un consulado en Barranquilla.
Verano le pidió al presidente llevar esa propuesta a la reunión con el secretario de Estado, quien estará mañana en Barranquilla. El gobernador busca convertir la visita en una oportunidad para la ciudad.
La propuesta tiene un antecedente reciente. En julio, una delegación del Departamento de Estado visitó Barranquilla y, según la Gobernación, manifestó que estudiaría la posibilidad de reabrir un consulado que Estados Unidos tuvo en esta capital.
El planteamiento llega con una particularidad que cambia la lectura del anuncio: Barranquilla ya tiene presencia consular estadounidense. La oficina funciona como Agencia Consular y presta servicios consulares, pero no aparece como puesto emisor de visas estadounidenses.
Para Verano, esa presencia no resuelve la aspiración política. Su propuesta apunta a recuperar una representación consular de mayor alcance, en una ciudad que presenta como plataforma estratégica para comercio, inversión, cooperación, turismo y relaciones internacionales regionales.
La Gobernación sostiene que Barranquilla reúne condiciones para asumir ese papel: ubicación sobre el Caribe, infraestructura portuaria y aeroportuaria, crecimiento empresarial y actividad académica y cultural. Verano usa estos argumentos para llevar la discusión al nivel nacional.
El movimiento tiene una lectura política local. Verano busca que la visita de Rubio no quede limitada al protocolo diplomático y pretende instalar una petición propia del Atlántico en la agenda presidencial durante la presencia del funcionario.
El gobernador plantea que un consulado facilitaría los vínculos entre Colombia y Estados Unidos. En su argumentación, la sede fortalecería la cooperación, el comercio y los intercambios, además de acompañar la proyección internacional que impulsa el departamento.
La representación estadounidense que ya existe
El dato obliga a precisar qué existe hoy. El Departamento de Estado identifica la sede estadounidense en Barranquilla como Agencia Consular, ubicada en el Centro Empresarial Las Américas. La oficina no constituye, institucionalmente, un consulado en Barranquilla.
Esa diferencia importa para los trámites migratorios. La información oficial de Estados Unidos identifica a Bogotá como el puesto emisor de visas en Colombia, mientras la oficina barranquillera aparece asociada con servicios consulares dirigidos a ciudadanos estadounidenses.
Por eso, la discusión que plantea Verano no consiste simplemente en abrir una nueva oficina para trámites estadounidenses. La solicitud busca que Barranquilla vuelva a tener una representación consular con una categoría institucional distinta de la agencia actual.
El antecedente histórico respalda el uso de la palabra reapertura. Estados Unidos tuvo puestos consulares en Barranquilla durante distintos periodos, pero esos consulados dejaron de operar. La representación que permanece hoy corresponde a una agencia consular vigente.
Lo que no está claro es hasta dónde llegó la conversación de julio. La Gobernación asegura que la delegación estadounidense habló de estudiar una reapertura, pero no identifica al funcionario que habría planteado esa posibilidad ni informa sobre decisiones posteriores de Washington.
La falta de definición deja el asunto en manos de la política. Verano busca que el presidente lleve la propuesta a Rubio y que la iniciativa departamental vuelva a la agenda bilateral entre Colombia y Estados Unidos.
El contexto internacional favorece el momento elegido. Rubio realiza una gira por América Latina entre el 8 y el 11 de septiembre, con Colombia, Ecuador y Perú entre sus destinos. Barranquilla será una parada del recorrido latinoamericano.
Para el Atlántico, además, la petición encaja con el Plan de Desarrollo 2024-2027, Atlántico para el Mundo. La administración departamental presenta el proyecto como una estrategia para atraer inversión, promover innovación y ampliar la cooperación internacional global.
Verano vincula el eventual consulado con la competencia regional por atraer negocios y conexiones internacionales. Su mensaje político es que Barranquilla ya tiene infraestructura, empresas y relaciones suficientes para reclamar una presencia estadounidense acorde con esa realidad.
Ahora la conversación queda en el terreno del Gobierno nacional y la delegación estadounidense. La Gobernación quiere que Rubio escuche la propuesta durante su visita, pero no existe confirmación oficial de una reapertura.
Para Verano, la visita del secretario de Estado es la oportunidad de volver a poner sobre la mesa una aspiración que Barranquilla ya tuvo en el pasado: contar nuevamente con un consulado de Estados Unidos. La ciudad tiene hoy una Agencia Consular; la decisión sobre una representación consular de mayor alcance depende de Washington.
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