Colombia — El Congreso de la República eligió este miércoles a Jorge Eliécer Laverde Vargas como nuevo Contralor General de la República, con 269 votos para el periodo 2026-2030, después de una recomposición de los apoyos políticos que convirtió su candidatura en el punto de encuentro de distintas fuerzas parlamentarias.
Laverde asumirá la dirección del organismo encargado del control fiscal de los recursos públicos y reemplazará a Carlos Hernán Rodríguez. Su elección cerró el proceso institucional mediante el cual fueron seleccionados los diez elegibles para ocupar el cargo. En la valoración consolidada, Laverde ocupó el tercer lugar, con 65,35 puntos.
La votación definitiva fue el resultado de una disputa política que se intensificó durante las semanas previas. El nuevo Congreso comenzó a definir sus equilibrios mientras distintas fuerzas buscaban construir una mayoría capaz de imponer su candidato para una institución estratégica del Estado.
A finales de julio, uno de los escenarios que se analizaban involucraba al Centro Democrático y al Pacto Histórico, que exploraban la posibilidad de repetir el entendimiento que había permitido la elección de Honorio Henríquez como presidente del Senado. La eventual alianza podía convertirse en un factor determinante para definir la Contraloría.
En ese escenario, Andrés Castro Franco aparecía como una de las opciones con capacidad para articular apoyos de distintos sectores. Castro contaba con el respaldo de Gregorio Eljach y con simpatías dentro del Pacto Histórico, mientras el Centro Democrático participaba en las conversaciones destinadas a construir una mayoría.
El escenario, sin embargo, cambió antes de la votación. El Centro Democrático terminó adhiriendo a la candidatura de Jorge Eliécer Laverde, en lugar de mantener el escenario inicial alrededor de Castro. Ese movimiento modificó la composición de los apoyos que se estaban negociando y abrió el camino para que Laverde ampliara su respaldo entre distintas bancadas.
El giro que amplió la mayoría de Laverde
El cambio de posición del Centro Democrático es uno de los movimientos políticos relevantes para entender el resultado final, aunque la causa exacta y la negociación concreta que produjeron el giro permanecen abiertas. No existe dentro del expediente evidencia suficiente para atribuir ese cambio a un acuerdo específico o a una sola persona.
Lo que sí quedó establecido es que, el 11 de agosto, un día antes de la elección, el Centro Democrático anunció su respaldo a Laverde junto con el Partido Liberal, Partido Conservador, Partido de la U y Cambio Radical. La candidatura dejó así de depender de un escenario restringido de negociación y pasó a contar con una base política más amplia.
La construcción de esa mayoría continuó durante las horas previas a la votación. A ese bloque inicial se sumaron posteriormente En Marcha, Alianza Verde, Salvación Nacional y Creemos, mientras que finalmente también se incorporó el Pacto Histórico. El respaldo terminó atravesando sectores políticos que inicialmente habían considerado diferentes opciones para la Contraloría.
Ese proceso explica la diferencia entre el escenario de competencia que existía a finales de julio y el resultado registrado el 12 de agosto. Laverde pasó de estar entre los diez elegibles a convertirse en el candidato capaz de reunir una mayoría parlamentaria transversal, mientras otros aspirantes perdieron capacidad para articular los apoyos necesarios.
El resultado fue de 269 votos para Laverde, una votación que superó ampliamente el bloque inicial de partidos que había anunciado su respaldo el día anterior. La cifra confirmó la amplitud de la coalición que terminó respaldando su elección y convirtió el cambio de apoyos en uno de los elementos políticos centrales del proceso.
La elección también separó dos dimensiones del proceso. Por un lado estuvo la ruta institucional: convocatoria, evaluación de aspirantes, selección de los diez elegibles y votación del Congreso. Por otro, estuvo la negociación política mediante la cual las bancadas fueron definiendo cuál candidatura podía reunir la mayoría.
Laverde llegó a la elección después de superar la primera de esas etapas, pero su triunfo dependió de la segunda. Su posición dentro de la lista de elegibles no explicaba por sí sola los 269 votos obtenidos. Fue la recomposición de los respaldos parlamentarios la que terminó convirtiéndolo en la opción mayoritaria.
El nuevo Contralor General ejercerá durante el periodo 2026-2030, al frente de la institución encargada de vigilar el manejo de los recursos públicos. Su elección cierra una disputa política que tuvo como uno de sus momentos relevantes el cambio de respaldo del Centro Democrático y abre ahora una nueva etapa para el organismo de control fiscal.









